Soy friki
30 ene, 2015

Soy friki

Soy friki, friki, friki!   Friki, friki!  Ohhhh yeah!

¿Qué es eso de ser friki? Yo lo entiendo como aquello que te vuelve loco, que te gusta, que otros no entienden muy bien, que te hace feliz, a lo que dedicas tiempo sin importarte si te remuneran por ello o no.

Los que se autodenominan frikis se clasifican habitualmente entre: geeks, manga-comics, ciencia ficción-fantasía, gamer. Yo prefiero ir ampliando el significado y volver a las raíces de la palabra que viene del inglés freak: extraño, extravagante, estrafalario, fanático. Y esto ni más ni menos, dicho con otras palabras, es saber por qué eres único.

Para mí ser friki es encontrar tu elemento. O uno de tus elementos. Y dedicarte a él.

Ser friki es algo no solo bueno. Es necesario. Y no lo digo solo yo, lo dicen personas como Ken Robinson o Daniel Goleman. Ellos no lo llaman ser friki, esa parte, evidentemente, es mía. Encontrar tu elemento, tu pasión, tu motivación, aquello que te gusta y se te da bien por naturaleza.
Tengo algún colega que todavía no es muy friki, o que la frikada que le ocupa no le llena el día a día. Vamos, que pasa por la vida sin pena ni gloria. Pues ahí hay un gap que es bueno rellenar.

Y ¿a qué me refiero con ser un friki? Con dedicar mucho tiempo (es decir, convertirte en un experto de algo –para ello afirman que hay que dedicar unas 10.000 horas…) a aquello que te apasiona. Volviéndote un profesional de tu frikada tienes probabilidades de ser mucho más creativo, de aplicar aprendizajes a tu trabajo y/o tu vida personal y de con un poco de miras altas, dándole una utilidad social y un poco de suerte, incluso llegar a convertirlo en tu modo de vida. A una mala, te dará la satisfacción diaria de irte a la cama feliz: satisfecho contigo mismo, satisfecho por utilizar tu potencial como ser humano.

Puedes ser un friki de la cocina, de la neurociencia-educación-filosofía-empresa-sociedad, del fútbol, de las novelas policiacas (si es tu caso, ¿te has leído la trilogía de Dolores Redondo?), de la radio, de las manualidades, del teatro, del management, de los números, de viajar, de la bolsa, del deporte, de tu familia, del tiempo, de comer, de organizar fiestas, de ordenar… Ser friki, a grandes rasgos, es bueno. Matizaciones para otro post.

¿De qué eres un friki? ¿Cómo podrías dedicar más tiempo? ¿Disfrutarlo más? ¿Sacarle más rendimiento? ¿Compartirlo con más gente?

¿Qué pasaría si todos nos consideráramos una pandilla de frikis al servicio de la humanidad? Yo me parto de risa ante la imagen que me viene a la cabeza, pero qué quieres que te diga, no deja de inspirarme. Como una utopía. Que no se cumple. Pero sirve para avanzar. Y ésta encima, me hace reír.

 

Pimood. In the mood to grow.

 

Pasito a paso daremos la vuelta al mundo

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